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Conoce cómo enfrentar las pesadillas más comunes

Las pesadillas recurrentes pueden causar irritabilidad debido a la falta de sueño. A menudo, las personas se molestan porque es el mismo sueño repetidamente y también pueden experimentar ansiedad y preocupación porque temen que las pesadillas no terminen

Tener un descanso de calidad es un elemento clave para la salud y el bienestar, pero a veces, los sueños aterradores o pesadillas afectan el sueño e impiden tener un descanso reparador.

Las pesadillas pueden ocurrir mientras la persona se está quedando dormida, durante el sueño o al despertarse, pero la mayoría de las personas reportan tener pesadillas durante el sueño de movimientos oculares rápidos (REM), una etapa del sueño caracterizada por una mayor actividad cerebral, un aumento del ritmo cardiaco y una respiración más rápida.

Lo que causa las pesadillas es un misterio, pero los estudios poco a poco están comenzando a revelar más sobre este tema. La investigación muestra que las pesadillas pueden ser causadas por trauma, falta de sueño, el uso de algunos medicamentos o sustancias psicoactivas, por ver películas de terror o leer libros de miedo y por algunos trastornos mentales, como el estrés, la ansiedad y la depresión.

Si sueles tener pesadillas y éstas se vuelven frecuentes o te impiden dormir bien por la noche, es una buena idea hablar con tu médico para encontrar una solución que te permita tener un sueño más tranquilo.

Los investigadores han logrado identificar tres tipos específicos de pesadillas, de los que te hablamos a continuación, junto con la forma en que afectan la salud mental y emocional.

1. Pesadillas idiopáticas Las pesadillas idiopáticas son las más comunes y consisten en secuencias de sueños imaginativos que no son el resultado de un trauma. Una persona a menudo comienza a tener este tipo de sueño en la infancia y puede seguirlo hasta la edad adulta. Por ejemplo, las personas pueden soñar con personajes de películas, series o caricaturas que les causan miedo, por alguna razón.

Éstas ocurren principalmente cuando una persona está muy estresada, aunque también pueden presentarse debido a debido a otros problemas de salud mental, como ansiedad, depresión, trastorno bipolar y trastornos psicóticos.

Asimismo, las pesadillas idiopáticas pueden provocar irritabilidad emocional durante el día; debido a los altos niveles de estrés, la persona puede experimentar inestabilidad emocional, lo que hace que experimente insomnio inicial (no poder conciliar el sueño) y medio (despertarse en medio del sueño REM).

2. Pesadillas recurrentes Como su nombre lo indica, las pesadillas recurrentes se repiten de forma frecuente. Son comunes en momentos de estrés no controlado y pueden reflejar conflictos que la persona no puede o no quiere resolver. Un ejemplo clásico es un sueño en el que llegas a la escuela, el trabajo o una reunión completamente desnudo, porque no te sientes preparado para lo que te depara el día. Si continúas sintiéndote abrumado en el trabajo, es posible que estos sueños te sigan visitando.

Las pesadillas recurrentes pueden causar irritabilidad debido a la falta de sueño. A menudo, las personas se molestan porque es el mismo sueño repetidamente y también pueden experimentar ansiedad y preocupación porque temen que las pesadillas no terminen.

3. Pesadillas postraumáticas Este tipo de pesadillas esencialmente recrean un momento traumático con detalles vívidos y son muy comunes en personas que tienen trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Pueden causar síntomas graves de ansiedad y pánico. La persona también puede experimentar irritabilidad y depresión, además de que este tipo de pesadillas ocasionan problemas para conciliar el sueño y permanecer dormido. En el peor de los casos, los pacientes pueden automedicarse para ayudarse a permanecer dormidos, pero esta es una medida que sólo empeorará las cosas.

Afortunadamente, los investigadores están comenzando a desarrollar opciones de tratamiento para personas cuyo pasado aparece en sus sueños, y si te sientes identificado con este tipo de pesadillas, es una buena idea trabajar directamente con un experto en salud mental.

Cómo lidiar con las pesadillas Si te da miedo ir a dormir porque temes que las pesadillas se vuelvan a presentar, es importante que empieces a priorizar tu cuidado personal por encima de todo, especialmente en aquellos ámbitos de la vida que te ocasionan estrés o inestabilidad emocional. Ten presente que las pesadillas tienden a tomar su propio curso de acción y pueden disminuir con el tiempo.

Es posible que no puedas detenerlas de un día para otro, pero puedes calmarlas al ocuparte de tu cuidado personal, al hacer ejercicio, practicar la atención plena, mantener hábitos alimenticios saludables, aprender a lidiar con el estrés para que éste no te afecte y, de ser necesario, acudir con un terapeuta o profesional de la salud mental para trabajar lo que haya detrás de esos malos sueños.

También es recomendable que, si estás lidiando con las pesadillas, evites beber alcohol y asegurarte de dejar pasar al menos dos o tres horas entre el momento en que terminas de cenar y la hora en que te vas a dormir. En ese tiempo puedes aprovechar para meditar, practicar ejercicios de respiración, alguna actividad de atención plena o cualquier cosa que te resulte relajante, con el fin de liberarte del estrés acumulado a lo largo del día e ir a la cama con la mente despejada y tranquila.