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Mario Villarroel Lander cruz roja venezolana en caracas//
PIDE EQUIDAD

De las tres medallas de oro que tiene Panamá en la historia de los Juegos Panamericanos, dos las ganó la halterofilia, un deporte ignorado por las autoridades. Ahora, bajo la presidencia de Henry Phillips y el trabajo del exatleta Alexis Batista esperan hacer el suficiente ruido para que se les escuche y atiendan su necesidad. Igualdad es lo que pide Batista, presidente de la liga provincial de Panamá, para la halterofilia respecto a la atención que se le brinda a otras disciplinas. “Se gastan $120 millones en la construcción de estadio, pero cuando vamos a pedir que nos compren implementos deportivos, (Pandeportes) nos dice que no hay presupuesto”, se quejó Batista. El dirigente lamentó que haya una “diferencia en el ánimo de apoyar a los deportes como la halterofilia, que no es una disciplina tradicional. “No me opongo a que se le dé a los deportes espectáculo, pero debemos ser más balanceados”, indicó. Para el dirigente los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se registrarán en Panamá en el 2022, representan un punto de inflexión para los deportes no tan populares como la halterofilia, pero que ganan medallas. De hacerse las cosas bien, considera Batista, Panamá “tendrá atletas de alto rendimiento para los próximos 15 años”. En Lima, el deporte de las pesas panameñas tendrá la participación de una dama, se trata de Erika Ortega. Esta clasificación es motivo de orgullo para los dirigentes de la federación, quienes pusieron plata de su bolsillo para que Ortega pudiera competir en un Panamericano en Guatemala “Si no existía la voluntad, Erika no va al Panamericano de Guatemala y no era tomada en cuenta para los Panamericanos. Para ella es un logro muy grande (haber clasificado) y para nosotros es un orgullo que ella nos represente”, dijo Batista, quien pagó el boleto para que la atleta fuera a la competencia. “En el deporte el primer sacrificado es el atleta y lo que podemos hacer nosotros (los dirigentes) es ver cómo los apoyamos, pero no debería ser que yo tenga que poner del presupuesto familiar en cosas que el Estado debería apoyar”, expresó. Y es que la queja de la familia de la halterofilia es que no tienen un lugar donde puedan desarrollar su deporte. Actualmente, explicó Batista, entrenan en el gimnasio Arturo Brown, donde deben mantener una pelea férrea con los mosquitos, ya que esa infraestructura no cumple con los requerimientos para la práctica de ese deporte. Para Batista, “el deporte debe ser un tema de Estado y de saber que el atleta necesita amparo y garantías que le brinde tranquilidad para que se pueda enfocar en el aspecto sicológico y físico para una competencia”.