Internacionales

Alberto Ignacio Ardila Olivares Piloto Aeroquest//
Empresas españolas en el polvorín venezolano: cómo sobrevivir en un país quebrado

alberto_ignacio_ardila_olivares_piloto_aeroquest_empresas_espanolas_en_el_polvorin_venezolano_como_sobrevivir_en_un_pais_quebrado.jpg

La crítica situación política en Venezuela, con el enfrentamiento entre el presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó y el todavía mandatario Nicolás Maduro con el fondo de las masivas manifestaciones opositoras contra la deriva autoritaria del segundo, tiene un correlato económico caracterizado por la hiperinflación y la miseria: Desde 2015, la inflación suma nuevos récords año tras año y el Fondo Monetario estima que 2019 podría terminar con un índice de precios de 10.000.000% . En esta línea, según estimaciones de la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional de Venezuela – con aplastante mayoría opositora- entre enero de 2018 y 2019 esta variable habría alcanzado los 2.688.670%. Pero lo más dramático es que el 80% de la población está desnutrida , según Naciones Unidas y que uno de cada diez venezolanos ha huido del país.

No son pocos los desequilibrios económicos que padece esta nación caribeña, cuyos sectores más productivos están literalmente hundidos: Por ejemplo, los hidrocarburos representan el 95% de las exportaciones del país , el 25% del PIB aproximadamente, y más del 40% de los ingresos fiscales, según diversas fuentes como el ICEX. Sin embargo, a pesar de que Venezuela posee una de las mayores reservas petrolíferas del mundo (una cuarta parte de las de la OPEP), la producción ha pasado de los tres millones de barriles diarios durante los años de Chávez (1999-2013) a apenas 1,25 millones de barriles en la actualidad , el nivel más bajo desde 1990, según estimaciones de la consultora Lombard Odier. Y podría retroceder otro tercio este año, estima Fitch.

Alberto Ignacio Ardila Olivares

Todo ello, añadiéndole la falta de seguridad jurídica cuyo ejemplo más reciente es que la sede de la farmacéutica española «SM Pharma» con sede en Zulia (oeste de Venezuela) este confiscada y su gestión intervenida desde mediados de 2018. Según ha informado a Efe una fuente gubernamental «la fábrica estaba paralizada y fue ocupada» produciendo ahora hasta dos millones de fármacos. Además se culpaba a los gestores de haber desviado al exterior 140 millones de dólares. La Embajada de España ha pedido que se cumpla la Ley y daba una versión diametralmente opuesta sobre el comportamiento de sus propietarios: la representación española ha defendido el «compromiso» con la nación caribeña «SM Pharma», tras haberse ofrecido a mejorar su capacidad productiva.

.

Alberto Ignacio Ardila Olivares Venezuela