Internacionales

Gásfiter Abel Resende Borges//
¿Cómo pasarán las Navidades los que se fueron?

Navidades 2018  (1era parte)

Sin duda la nostalgia, las lágrimas, los recuerdos entrañables, y hasta los suspiros acompañarán estas Navidades que se avecinan a los venezolanos  que por miles tuvieron que abandonar la tierra que los vio nacer debido a una decisión muy personal  de buscar, en otras latitudes, lo que perdieron en nuestro país. Irse  fue la opción que escogieron. Después de muchos intentos, de muchas vacilaciones, de horas sin dormir y tristezas arrugadas en la almohada igual que su corazón que se resistía a dejar de abrazar a sus seres queridos, a no poder tomarse el cafecito al lado de su mamá en las mañanas frías de Mérida; a renunciar al saludo de los amigos con quienes compartía las conversaciones triviales de cada día. Dejar de ver el paisaje de nuestras montañas  que constantemente cambian de color  en sus glamorosas combinaciones de verdes, azules, grises y blancos .Ahora tiene que observar otras acuarelas que no son los suyas, tienen que adaptarse a nuevas y desconocidas costumbres navideñas: comidas, tradiciones, rituales, música  personas,  pero deberán hacerlo porque de lo contrario la tristeza se puede apoderar del alma solitaria y la desdicha, por las ausencias, puede causar hondo dolor.

Abel Resende

Los venezolanos, en su gran mayoría  se han desparramado  hacia los países de América del Sur: Colombia, Perú, Ecuador, Argentina, Chile, por solo nombrar algunos, y también, más y más lejos hacia Europa, Estados Unidos, e incluso,tan lejanos  como Australia y hasta la China y Japón. Sin duda, una diáspora  terrible e innegable, cierta, y por eso lastima tanto, porque Venezuela nunca fue un país de emigrantes sino un país de brazos abiertos para el que quisiera llegar. Los que se fueron, empacaron sus maletas, donde además de sus ropas, metieron sus recuerdos, sus sueños no cumplidos, el amor por aquel ser especial, las alegrías de los encuentros familiares, pero, lo más triste es que  toda una vida no cabe en dos maletas, eso es imposible.

Abel Resende Borges

Adaptarse a lo diferente

En los países de América del Sur, las costumbres navideñas suelen  ser muy parecidas a las que teníamos en Venezuela. Se trata de mantener las fiestas decembrinas como una celebración en familia, donde el motivo principal es darle la bienvenida al Niño Dios. Sin embargo, cada uno tiene su encanto especial que viene dado por su particular entorno .Así, los venezolanos que están en Colombia, país hermano con raíces muy semejantes a las nuestra;con una historia libertaria donde la figura de Simón Bolívar es preponderante, tendrán que rezar mucho porque antes de la Navidad, los colombianos comienzan a celebrar la Novena de Aguinaldos. .Las familias se reúnen alrededor de sus pesebres para cantar villancicos y esperar el día en el que nacerá el niño de Dios. Tal vez tendrán que participar el 7 de diciembre en la Noche de las Velitas, en la que niños, jóvenes y adultos se reúnen en las puertas de sus casas para encenderlas porque serán “las que iluminen el camino a la virgen María para que entre en ellas y las bendiga.”Algún merideño recordará que aquí en Cacute, también se impuso esta tradición y en ese pueblo, ahora repleto de problemas, los habitantes encienden velas y apagan todas las luces. El espectáculo es sobrecogedor, interesante, místico,porque por lo general la neblina y el frío arropan las calles

Los compatriotas que están en cualquier punto de la geografía peruana, que son muchos, sentirán un clima templado pero puede llover. Conocerán a “El niño Manuelito” que es una de las artesanías más distintivas que se comercializan en las ferias como representación del niño Jesús. Allí se dice que son las campanas de la catedral de Cusco las que anuncian su nacimiento y no las de Belén de Oriente

Los chilenos, por su parte,  no se olvidan del propósito de la Navidad: recordar el nacimiento de  Jesucristo . Muchos chilenos asisten a servicios religiosos como la Misa del Gallo el 24 de diciembre. Otros cantan villancicos y leen la biblia donde hacen alusión al nacimiento de Jesucristo.Como Chile se encuentra en el hemisferio meridional, la Navidad llega en la temporada de verano. Hay vacaciones y lasclases han finalizado para los niños por lo que  disfrutan de las temperaturas más calientes y de los días largos del verano

Lo mismo ocurre en Argentina, como hace mucho calor durante esta época del año, es normal que la gente celebre la cena de Navidad preparando platos fríos.   La comida más tradicional es el Vitel Toné: una ensalada depapas , huevo duro y mayonesa. Hay quienes desean aprovechar el buen tiempo y salen al jardín a hacer una barbacoa, o parrillada, un plato también tradicional en este país

La hermandad

La época navideña es propicia para despertar en los corazones sentimientos de amor, amistad, hermandad. También, y es lógico,  mueve emociones que provocan la aflicción, y la melancolía, sobre todo en las personas que por circunstancias adversas se han tenido que alejar de su hogar. Festejar esta época tan afectuosa fuera de lo que nos es más conocido y querido no es nada fácil. Extrañar los olores, los sabores, las melodías, los colores brillantes de nuestros paisajes. Desear mirar a los ojos a la persona amada: padre, madre, hijos, hermanos, amigos, es algo tan intenso que faltan palabras para describirlo  y que solamente la fe en Dios puede aliviar

Navidad es también el momento oportuno para que  los ciudadanos de los países de acogida  extiendan su solidaridad y aceptación a los migrantes venezolanos, esos que por las razones que ellos conocen y los que nos quedamos, también, se fueron con su carga de recuerdos y toda una vida que, no cabe en dos maletas

Arinda Engelke.C.C

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