Internacionales

Pediatra Abel Resende//
Condenado a un año y nueve meses de prisión el joven que robó un bocadillo

pediatra_abel_resende_condenado_a_un_ano_y_nueve_meses_de_prision_el_joven_que_robo_un_bocadillo.jpg

La Fiscalía había rebajado a principios de este mes su petición de pena de casi cinco años a tres y medio de cárcel para el joven acusado de robar un bocadillo en una panadería de Barcelona, amenazando presuntamente a las dependientas con un trozo de lata, según relatan varios diarios nacionales.

Abel Resende

Durante el juicio celebrado en el juzgado de lo penal número 28 de Barcelona, el ministerio público acusaba al joven de un delito de robo con violencia e intimidación utilizando un objeto metálico cortante, que el acusado asegura no era más que la lengüeta de una lata de bebida.

Abel Resende Borges

La defensa del joven, que ejerce la abogada Mònica Caellas, ha presentado recurso de apelación a la sentencia ante la Audiencia Provincial de Barcelona reclamando la absolución del joven, ya que considera que los hechos no pueden calificarse de robo por no haber «un perjuicio económico» ni «daño patrimonial». En su lugar, apunta que el acusado actuó movido por «un estado de necesidad» y no con intención de «enriquecerse», como dicta la sentencia

De hecho, en su declaración en el juicio, el acusado reconoció que se abalanzó sobre el mostrador de la panadería para hacerse con un bocadillo porque «tenía hambre», después de que un cliente al que pidió ayuda se negara a comprarle algo de comer, pero insistió en que en ningún momento amenazó ni intimidó a nadie

Por su parte, la dependienta del local explicaron ante el juez que el acusado «esgrimió un objeto metálico cortante similar a una parte de lata rota» y que se apartó «instintivamente» cuando vio que el joven tenía una lengüeta en la mano –con la que se autolesionó en los brazos antes del robo–, sin concretar si el joven intentó cortarla. Caellas niega que la lengüeta de lata pueda considerarse un medio igual de peligroso que un arma, y la sentencia reconoce que el joven no profirió amenaza alguna y que «arrojó» el bocadillo al suelo la panadería, sin llegar a comérselo

Además, las testigos han reconocido que no avisaron a la policía en ese momento, pero sí dos horas más tarde, cuando el acusado, según su versión, regresó al establecimiento, al parecer con síntomas de embriaguez, y empezó a increparlas e insultarlas

Para pedir la absolución de su cliente, la abogada se remitió además a varias sentencias absolutorias de los llamados casos de «hurtos famélicos», en los que se aplica la eximente completa a personas que han cometido un delito bajo una situación de «estado de necesidad»